lunes, 16 de abril de 2012

El elefante ha muerto… ¡que viva el Rey!

Siempre me he jactado de mis saberes: poseo una ignorancia enciclopédica. Cualquiera se asombraría de las cosas que ignoro. Mi incultura abarca infinitos ámbitos, al punto de que tengo cosas que callar sobre todos los temas.

Desde niño, una de mis zonas oscuras ha sido esta: ¿qué cosa hace un rey en estos tiempos, fuera de los libros de Historia y los filmes de aventuras? Nadie me aclaraba el asunto, sin embargo creo haber hallado la respuesta, muy lejos de aquí, en la cuna de nuestra especie: África.

Me la ha dado Don Juan Carlos —monarca español y Presidente de Honor de la World Wildlife Fund en su país—, quien se ha fracturado la cadera mientras mataba elefantes en Bostwana, hobby que allí cuesta unos 40 000 euros por pieza.

Mi incultura ha decrecido un tantico, es verdad. Ahora sé que un rey sirve para cazar en tierras ajenas a cambio de nuevas cuentas brillantes y espejitos postmodernos, pero no se vayan a entusiasmar con este descubrimiento; mi ignorancia es más grande todavía: ya me estoy preguntando quién les colocará prótesis a las vidas salvajes quebradas con las distinguidas balas de la Casa Real.

domingo, 15 de abril de 2012

Gigantes

A la vista de los colosales astilleros Harland and Wolf donde en tres años construyeron la coraza y los músculos del Titanic, solo atino a imaginar el poderío de los fiordos de Groenlandia que, sin ninguna publicidad, formaron el iceberg que en tres años de viaje, por tierra y mar, llegó a tiempo para aquel duelo.

sábado, 14 de abril de 2012

¡Bravo!


Esa música que trae el mar, que corean las olas en melodioso susurro, que recogen los caracoles cual coloridos CDs, no es otra cosa que el eco de la orquesta del Titanic, el gigante más sensible que a cien años de iniciado su concierto no ha parado de tocar.

jueves, 12 de abril de 2012

Corduras

Lejos de pedir otras nuevas, en usufructo, Don Alonso Quijano vendió buena parte de sus tierras de labranza para comprar lo que más nos falta ahora: libros de caballería.

jueves, 5 de abril de 2012

Una chica muy sexy

Perdonen mis amigos esta ausencia tan larga. Me he perdido muchos días, y faltaré más. Es que, después de un tiempo, me esperó en casa una tarde y fue al grano. Ella es una muchacha más que absorbente que no acepta un No por respuesta.

Sus abrazos me desordenan y sus besos son pura electricidad. Apenas me deja pararme de la cama. Y yo tengo que hacer ese papel de hombre del que tanto hablaban los abuelos y tratar de seguirle el paso, aunque sea trastabillando.

Sé que entenderán por qué no puedo escribirles por ahora: estoy más que ocupado con una de mis novias de primera juventud, la irresistible Sacrolumbalgia.