miércoles, 14 de marzo de 2012

Premio

La directora de la escuela de mi hijo me envió una invitación. Me pidió que fuese al matutino especial que, inspirado en el Día de la Prensa Cubana, harían sus muchachos de la secundaria Inés Luaces.

Conociendo a Daniel, me cercioré primero de que estaría cómodo conmigo allí. Y dijo que sí.

Conociéndome yo, me dispuse, por él, a dar ese paso extraño, porque soy cualquier cosa menos un tipo mediático. Y dije que qué remedio…

Mis amigos lo saben: no tengo arreglo; me gustan los diálogos breves, los espacios sintéticos y homenajes silentes. Me inclino por el elogio mudo y la loa apagada. Prefiero la imagen literaria a la imagen pública. En fin, que me sabe a hiel la miel de cualquier pamplina. ¿Qué puedo hacer…?

Pero un hijo es un hijo. Allí estuve, temprano, de la mano del mío. Debo reconocerlo: ver a esos niños representando la pieza teatral Abdala, escucharles verdades patrióticas esenciales, recibir de sus manos una sencilla postal josemartiana que me recordó que la palabra es “…para curar las heridas”, y sentir el aplauso inmerecido de más de 600 danieles, fue mi regalo del día. Al final, por sobre mis dudas, este 14 de Marzo fui en la escuela el periodista más premiado de Cuba. 

6 comentarios:

  1. Pues yo te mando más felicidades, ahora escritas, aunque ayer te las di orales. Y un abrazo, pero este no será solo de letras ordenadas: cuando sientas en algún momento del día una briza que te golpea el rostro, es nuestro apretón, mojado y dulce. Tu caimán,por otra parte, es mi premio a diario.

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    1. Mil gracias, Anays. Sumo el tuyo al premio de los compañeritos de Daniel. Abrazos.

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  2. Enrique:
    podemos competir en eso del periodista más premiado de Cuba. Yo este 14 de marzo tuve uno de mis mejores días. Me sucedieron tantas cosas buenas, correos de amigos, llamadas a amigos, me regalé un libro...
    en fin, no tengo hijos, pero la pasé tan bien!! (pese a que ese día hacía 11 años de la muerte de mi tío)

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    1. Me alegro que así sea, Leydi. Es que, ya sabes, esta costumbre de ser "los más" no nos deja a los cubanos. Ante ti, yo cedo mi título. Me hace feliz tu buen día, pero al recuerdo triste que lo acompañó. Nos vemos.

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  3. Y mucho más que merece usted, MERECE y con mayúscula, espero que mi beso también funcione: muassssssssssss

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    1. Melissa: Tu beso funciona como un matutino de danieles.

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